Cuando hablamos de Marketing, ¿sabes qué es exactamente?

Si te pones a pensarlo detenidamente, todo es Marketing. Si vas al bar de tu amigo Manolo es porque él ha hecho Marketing contigo, aunque sea invitándote a unas aceitunas o a una bolsa de patatas con tu caña de cerveza (esto si hablamos de Barcelona, que en Almería sería regalarte una tapa extra, pero eso es otra historia… ¡ejem!).

También es Marketing esto que estoy haciendo yo, que quizá te guste y me sigas o quizá no. Bueno, a veces el Marketing no funciona como esperábamos…

Marketing es una recomendación, un consejo, una idea o una propia charla entre amigos. En todo momento estamos intentando vender una imagen, un producto, un servicio o una personalidad.

Sin embargo, aunque todo sea Marketing existen distintos niveles donde nos damos cuenta que el beneficio es económico, al fin y al cabo, y es cuando decimos: «Ahhh, ¡aquí no admitimos publicidad!». Supongo que, en el momento que te das cuenta que te están vendiendo algo es publicidad, si no hablaríamos de Marketing.

Sea lo que sea por lo ambigua que puede ser la situación, ¿qué pasa con Japón? ¿Por qué tanta pasión por un país que apenas conocemos?

He aquí la magia del Marketing menos lucrativo de todos: la curiosidad.

«Mamá, mi sueño es ir a Japón»

– «¿Pero qué te ha dado a ti con los chinos estos?» Fue lo que mi madre me dijo cuando empecé a enamorarme de la cultura nipona. Nací en el 87 y, en el momento en el que empezaba a comprender el mundo, decenas y decenas de series de animación japonesas salían por la tele. Nunca me olvidaré de Sailor Moon, de Chicho Terremoto, Dragon Ball («Goku» pa’ los amigos) o Ranma 1/2.

Y no, aún no sabía que eran japoneses hasta que empecé a preguntar. Una vez que lo supe quise saber más y más sobre ese país tan lejano que miraban con sospecha :P.

Como nací y me crié en una de las ciudades culturalmente más pobres de España (y no porque no haya gente culta sino porque el dinero o no llega o se desperdicia en otras cosas), adquirir algo japonés era una misión imposible. La ciudad en cuestión es Almería. Eso que hay al lado de Granada haciendo esquina.

La primera vez que sostuve en mis manos un manga (el de «La Familia Crece» o «Marmalade Boy») fue cuando tenía 14 años. En la radio escuché que una tienda de cómics abría en el centro. Desde su apertura mi grupillo de amigas frikis y yo (las raritas de clase) íbamos caminando (45 minutos hasta el centro) hacia la tienda de nuestros sueños a gastarnos la paga de la semana en manga y merchandising. Nunca me olvidaré de la tienda que, por desgracia, cerró hace años: LA MAZMORRA.

A partir de aquí y gracias a internet,que ya empezaba a llegar a la casa de todos, Japón se convirtió en mi primer amor.

Como yo, muchos han pasado por una experiencia parecida y sueñan con ir a Japón o volver si ya han estado.

No quiero romperos el corazón pero, la culpa de nuestro enchochamiento se llama Marketing bien hecho.

A todos nos gusta Japón

Japón llegó a nosotros poco a poco. Muchas de las series de dibujos animados que veíamos en la tele (no me refiero a anime) se animaba en el país del señor Miyazaki u Osamu Tezuka. Más tarde, alguien de aquí, con una enorme visión del mundo, se decidió a comprar producto único de Japón y enseñárnoslo a través del televisor, editoriales y productoras. ¡GRACIAS SEÑOR! ><

Con 14 años me extrañaba encontrar a alguien que le gustase Japón o su cultura. Ahora es raro conocer a alguien que no le guste, aunque sea un poquito. En Barcelona se lleva realizando, durante años, uno de los salones más importantes dedicados a la cultura japonesa: El Salón del Manga. Cada año se añaden más a él ferias y eventos dedicados al País del Sol Naciente. Y cada día conozco a más gente que quiere estudiar japonés o viajar a Tokio para vivir la mejor experiencia Otaku en el Universo Akihabara.

¿Por qué no Tailandia? ¿Qué ha pasado con la fiebre neoyorquina? ¿No hay otros países en el mundo por visitar?

Señoras y señores, frikis y otakus de todo el mundo. Nosotros somos el mejor Marketing sobre Japón que existe. Sin nosotros Japón no sería lo que era y, por supuesto, no lo conoceríamos como lo conocemos hoy.

Disculpad esta entrada un poco subjetiva y personal. Quería recapacitar un poco sobre el concepto «Marketing» y qué significa para mí. Creo que es importante para seguir haciendo artículos y compartir mi amor por el Marketing y por el país que siempre soñé, sueño y soñaré volver a ver: Japón.

¿Tú qué piensas? ¿Por qué te gusta Japón? ¿Qué te atrae? ¿Cómo empezaste a conocerlo? 🙂