A principios de febrero tiene lugar uno de los eventos más importantes de Japón: el Sapporo Yuki Matsuri o el Festival de la Nieve. Un festival de una semana donde se reúnen cerca de dos millones de personas para disfrutar de estatuas de nieve y esculturas de hielo.

Invierno en Japón es sinónimo de arte en las calles con este evento dedicado a esta época del año. La capital de la prefectura más al norte de Japón, Hokkaido, reúne en tres puntos claves la belleza que se puede realizar con el agua en estado de nieve o congelada: el parque Odori, Susukino, ambos en el centro de la ciudad, y en el Sapporo Satoland, situado más a las afueras.

De entre los tres puntos claves cabe destacar el parque Odori, ya que es la principal localización donde se construyen esculturas de hielo que pueden llegar hasta los 15 metros de altura o 25 metros de ancho. Es común descubrirlas, no solo como una obra de arte, sino como escenarios para eventos que se realizan durante la semana del festival como pueden ser conciertos o verdaderos espectáculos de luces que amenizan la jornada.

Muchas de estas esculturas se pueden visitar debido a sus grandes dimensiones. Sin embargo, existen otras de menor tamaño que son muy características. De hecho, muchas de ellas representan personajes conocidos de Japón.

escultura en el festival de nieve de sapporo

Un evento con más de medio siglo a sus espaldas

El Festival de la Nieve de Sapporo comenzó en 1950 debido al resultado exitoso que obtuvo las seis estatuas de nieve realizadas por seis estudiantes de instituto que construyeron en el parque Odori. Cinco años después, soldados de las Fuerzas de Autodefensa de una base cercana a la ciudad se unieron a ellos levantando varias esculturas de nieve convirtiendo así el Sapporo Yuki Matsuri en una tradición que se celebra cada año en el mes de febrero.

Ha ido adquiriendo tal popularidad que ya es un evento de gran corte internacional. Sobre todo porque, en el año 1972, se celebraron los Juegos Olímpicos de Invierno de Sapporo donde se pudo presentar a todo el mundo este festival cargado de arte.

1974 fue una fecha importante para el festival pues Japón atravesaba una situación difícil tras la crisis del petróleo. Esto supuso que no se previera de suficiente combustible para el transporte de la nieve. Pero pudieron solventar el problema al usar un total de 800 barriles que se situaban dentro de las esculturas más grandes.

También fue el primer año que se celebraba el Concurso Internacional de Esculturas de Nieve y Hielo en el que, como su propio nombre indica, contaba con la participación de países extranjeros.

Y, como todo festival o matsuri japonés, dispone de sitios donde poder descansar y tomar algo. Puestos con la comida más tradicional de Hokkaido, especialidades locales como el ramen de miso, incluso pistas para patinar sobre hielo o practicar saltos de esquí.

El Festival de la Nieve de Sapporo es una manera amena de conocer otro punto de Japón. Un destino donde el arte, la gastronomía y los deportes de invierno se dan la mano.

Foto de CHARLY TRIBALLEAU / AFP

Mi artículo original lo podéis encontrar publicado en papel en el número de Invierno de 2018 de la revista Eikyo: