La transculturalidad entre Occidente y Japón

La transculturalidad y esas cosas del corazón

El otro día acabé el libro Generation Gap de la editorial Taketombo Books. La historia trata sobre dos generaciones totalmente distintas. Emily, es una mujer de apenas 19 años que vive en la ciudad de Bonn, en la Alemania dividida de los años 70. Una carta inesperada cambiará su vida por completo. La otra historia es la de Sachiko, una chica nacida en Singapur, de sangre japonesa y sangre alemana que acaba viviendo en la provincia de Barcelona con apenas 3 añitos. Una beca será la que le haga cuestionarse, seriamente, dónde está su hogar. A madre e hija les une un nexo común en las dos historias: Japón.

Aunque leo mucho o, al menos, siempre que puedo, no son muchos los títulos que han llegado a la fibra de una servidora y han hecho cuestionarme los temas tratados. Como necesitaba expulsar las reflexiones que provocó en mí Generation Gap de la joven Sachiko Ishikawa y Japón tiene mucho que ver en ellas, quería compartirla con vosotros ya que, si hay algo que nos une al lejano país nipón, por el que leéis éste y otros artículos míos, es porque sentís que una parte de vuestra alma se siente identificada con Japón.

La diferencia mía con Sachiko es que yo vengo de un mismo sitio. Mis padres, abuelos, bisabuelos y hasta tatarabuelos son originarios del mismo lugar. Soy de una ciudad que ni le va ni le viene a nadie, desconocida en absoluto. No soy de Tokio, ni de la preciosa Bonn, tampoco nací en Barcelona, París o Londres. Soy de una ciudad de raíces moras con pizcas de desierto de África. Soy de Almería.

La alcazaba de Almería

Tokio por la noche

Aunque, actualmente, viva en Barcelona siento una fuerte atracción por la ciudad que me vio nacer. Pero eso es ahora, antes la odiaba y la repudiaba por no ser un Madrid o, incluso, una Barcelona con su bullicio de gente, con sus oportunidades culturales y tiendas de todo tipo. Pero, sobre todo, la odié por no ser Tokio. En serio, yo quise nacer en Tokio, ser japonesa.

¿Por qué quise ser japonesa? ¿Por qué esa obsesión por Japón? Cuando me preguntan por qué me gusta tanto Japón siempre respondo que es porque estoy enamorada. El amor, por mucho que se intente, no se puede explicar. Nací en una ciudad totalmente distinta a todo lo que tenga que ver con el ámbito nipón. ¡Pero si hasta hace poco más de 10 años no pusieron el primer restaurante japonés en toda la provincia! Y hace 8 años aproximadamente que ya no vivo allí. ¿Por qué tenía esa sentimiento innato de sentirme parte de Japón? No podía sentirme influenciada porque no era una moda y encima era de las pocas “frikis” que vivían en Almería, de esas que veían anime y compraban manga. Ni siquiera mis padres han sentido especial atracción por Japón ni por ningún país Oriental.

Después de indagar todos estos años en esa sensación y, gracias a las nuevas reflexiones que Generation Gap ha provocado en mi subconsciente, he llegado a una conclusión propia: Japón siempre y, hasta el día de hoy, me ha enseñado muchas cosas y, por mucho que lo intente o lo desee, nunca seré japonesa. Antes lo intentaba, las posturas, los gestos y hasta las expresiones, pero ésa no soy yo. Yo soy Ariadna, nacida en Almería, orgullosa de su gente, sus tapas, su forma de hablar y sus paisajes. Pero también soy la Ariadna que le gusta conocer cosas nuevas, indagar en curiosidades y nuevas formas de ver el mundo. Me encanta escuchar música de todas partes, de todos los idiomas, leer sobre otras culturas diferentes a la mía y, sobre todo, cada día quiero saber más sobre Japón. Quiero conocerlo, sentirlo y formar parte de él.

Algunas de las tapas que se pueden encontrar en Almería

Imagen de turismoalmeria.com

Comida japonesa

Imagen de wochikochi.jp

Ya no quiero ser japonesa. Estoy orgullosa de ser Ariadna, la provinciana que le gusta aprender. La provinciana que siempre llevará a Japón en su corazón porque, no es la transculturalidad lo que ha hecho mella en mí. He visitado Japón, pero nunca he vivido allí como estoy viviendo ahora en Barcelona. Lo que ha hecho mella en mí es un mecanismo que se activó el día en el que tuve conocimiento sobre el mundo que me rodeaba: las ganas de conocer y comerme el mundo.

Me encantaría que me contarais vuestras reflexiones cuando pensáis en Japón: ¿por qué os gusta tanto?, ¿querríais vivir y trabajar allí?, ¿alguna vez os habéis sentido como que sería vuestro verdadero hogar?

Una imagen de la playa cala el Monsul en Almería

Imagen de luisantoniodevillena.es

Imagen Castillo Matsumoto en Japón

Imagen de getawaymemoires.com

Y, si queréis ampliar estas reflexiones sobre las distintas generaciones y conocer dos historias de lo más interesantes os animo, de verdad, a leer Generation Gap. Podéis comprar el libro en la web de la editorial o en Amazon. ¡En los próximos días también estará en castellano!

Podéis ver la entrevista que le hice a su autora en el blog de Taketombo Books.

Os pido disculpas por este artículo algo egocéntrico pero necesitaba compartirlo con vosotros 🙂

Imagen principal: Reuters

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