Aunque ya no lo soy tanto, antes era muy asidua a navegar por distintos Tumblrs. Normalmente, busco imágenes que me abran la mente y me hagan olvidar que vives en el mundo real.

Fue entonces cuando me topé con esta fotografía:

La autora de esta foto es una joven japonesa oriunda de Tokio que está obsesionado con no tener los pies en el suelo. Su pasión es la levitación y así lo demuestra en su blog. Yowayowa Camera es el nombre que, Natsumi Hayashi, la protagonista de este impresionante trabajo fotográfico, ha puesto a su web. Yowayowa (よわよわ) es una expresión japonesa que viene a decir «débil» o «endeble».

Natsumi se define a sí misma con este concepto: Since I’m yowayowa, it’s really heavy to carry SLR cameras around…

Para realizar estas fotografías (además de mucha paciencia y perseverancia) se necesita una buena cámara y esperar el momento oportuno para saltar. Con una velocidad de obturación de 1/500 la cámara recoge, de forma definida, el salto, dándole naturalidad a la foto, como si de verdad flotara o levitara.

Natsumi ha confesado que, para algunos de sus trabajos, ha tenido que repetir la toma como unas 300 veces para obtener una buena fotografía. Hasta dice que la han tomado por loca, en muchas ocasiones, por no parar de dar saltos en mitad de sitios públicos como las estaciones de tren o centros comerciales.

Reconozco que me sorprende la paciencia de esta chica, cuya obsesión le ha traído fama mundial. Buscando sobre ella he encontrado artículos en todo el mundo, incluso aquí en España: Periodista Digital o 20 Minutos.

Muchos bloggers que viven en Japón se sorprenden de que Natsumi tenga el valor de estar horas y horas para conseguir una buena fotografía. En Tokio, las estaciones de metro o de tren, por ejemplo, están siempre abarrotadas de gente. Con estas dos fotografías, que el tren no cierre antes de la toma y que logre salir antes que los demás para no estropearlas tiene todo mi asombro y admiración:

Siendo una mera asistente de fotografía, con su esfuerzo, Natsumi Hayashi, se está ganando un hueco entre los fotógrafos contemporáneos más influyentes de Japón.

Dedicarse a cualquier rama artística en el país nipón y tener éxito es, incluso, más difícil que aquí. Con tantos ídols, discográficas y productoras eligiendo a caras preciosas para ganar la pasta gansa, apenas hay espacio para corazones diferentes con una pasión irrefenable y una obsesión que supera las leyes de la física.

Os dejo con más fotografías de Natsumi Hayashi: