Si vas a Japón por primera vez, quédate con esto: Ni se te ocurra dar propinas a los camareros o dependientes.

Al contrario que en Estados Unidos y gran parte de Europa, en Japón, dar propina es signo de mala educación. Es como demostrar tu superioridad frente a la gente que te está sirviendo. Algo muy paradójico ya que, Japón, es el país donde, hasta el lenguaje, es estrictamente utilizado según la jerarquía o posición social de tu interlocutor. Seguro que más de uno ha oído hablar del lenguaje honorífico, más allá del cortés que utilizamos los hispanohablantes con el «usted».

La primera vez que vayas a un restaurante en Japón, fíjate que siempre suele haber una caja justo a la entrada. Allí es donde te recibirán y te indicarán dónde puedes sentarte. Tras pedir y disfrutar, seguramente, de una buena comida, no pidas la cuenta. Al hacer tu pedido ya te habrán entregado la factura. Lo más normal es que, cuando hayas terminado, te levantes y vayas a la caja que tenías al lado de la puerta para pagar con tu ticket o recibo.

La persona que esté allí lo mirará, te dirá el precio total, tú entregarás, digamos, 5000 yenes y escucharás (en japonés, claro):

– «Son 3600 yenes. Me da 5000 y yo le entrego 1000 yenes y cien, doscientos, trescientos y cuatrocientos yenes (siempre cuentan el dinero). Gracias por su visita».

Todo esto con múltiples inclinaciones de cabeza y muchos agradecimientos.

Os dejo con un ejemplo de factura en Japón donde podéis comprobar que no hay ningún precio extra ni nada relacionado con las propinas o «voluntades»:

O, incluso, en muchos sitios de comida rápida como el Ramen, verás que hay una máquina para extraer el ticket del pedido, pagar directamente en la misma máquina y entregárselo a tu cocinero.

Dar un buen servicio es la clave en cualquier cultura

Esto de ir a pagar a caja se utiliza constantemente en Japón en vez de pagar en la mesa para evitarse «despistados» que entregan propinas o dejan más dinero de lo que deberían pagar por el servicio ofrecido. Si quieres dejarle un dinero extra porque consideras que te han servido debidamente o que la camarera era muy simpática (¡ay, pillín!) di gracias o coméntalo, PERO NO DEJES PROPINAS.

La ausencia de propinas en Japón es por una razón estrictamente cultural. Al igual que regalar un detalle a tu anfitrión es signo de buena educación, lo de dejar propinas es todo lo contrario. Si le dejas dinero de más al camarero, seguramente vaya detrás de ti porque creerá que se te ha olvidado. Dejar dinero de más es decirles que eres superior a ellos y, por tanto, choca profundamente con el sentimiento arraigado de «grupo», no así con el de servicio.

Para ellos, prestar un buen servicio ES ESENCIAL para mantener la armonía entre la sociedad. Ofrecer el mejor trabajo que te sea posible y dedicar, siempre, tus mejores modales a la persona que ha venido a tu negocio a consumir.

Esto es algo que, cada día, estamos perdiendo más en Occidente. Personalmente, veo un poco excesivo lo de contar el 15% o 20% exactos para las propinas de los camareros en Estados Unidos. «A ver… si son 35 dólares, entonces tengo que darle al camarero…». ¿Y si el camarero ha sido un borde? ¿Hay que dárselo por pantalones? Muchos se excusan de que el sueldo de los camareros en Norteamérica es muy bajo y, gran parte de los beneficios, vienen de las propinas. OK, perfecto. ¿Pero qué pasa con España?

En España pasa algo parecido que en Japón. Nosotros no hemos tenido nunca cultura de propina porque sí, porque como consumidor quedas como un rey. Si dejo propina es porque el camarero se ha portado bien, ha dado un buen servicio y nos ha atendido mucho mejor de lo que esperábamos. Lo mismo con otro tipo de servicios. ¿Qué señora no le ha dado una propinica al del butano (no penséis mal xD) porque, además de subirle la bombona, ha tenido la molestia de instalársela y explicarle cómo funciona? ¿O el botones que, además de ayudarnos a subir las maletas, nos explica un poco cómo es la ciudad y nos recomienda muchos sitios a dónde ir?

¿Por qué yo tengo que darle, aunque sea, un euro, a un camarero que parece que YO le estaba haciendo un favor por ir a comer a su restaurante y encima ha sido un antipático con nosotros? No es que sea una tacaña ni nada de eso, pero es que estamos malacostumbrando a los que nos dan un mal servicio cuando su trabajo es eso, el servicio.

El marketing de las propinas, el marketing de los negocios que cogen lo que les da la gana de diferentes culturas para excusarse. Ahora, si no das propinas en este país, te miran mal.

Aplaudo el sistema de marketing de propinas de Japón. Es la propia empresa la que debe premiar a sus trabajadores gracias a los buenos comentarios de los clientes. No tengáis la menor duda de que, un japonés, agradecerá el servicio de su camarero y éste, seguramente, sea recompensado por algún incentivo de la empresa.