Actualmente, tengo un par de amigos en Japón y, aunque yo tuve la suerte de visitar el país de mis amores, no es lo mismo ir de turista que vivir, trabajar y labrarse un futuro allí.

Es cuando resides allí cuando te das cuenta de que no es oro todo lo que reluce y que nada ni nadie (eso incluye a Japón y los japoneses) se salva de algún desperfecto.

Estas, supuestas, cosas malas relucen más cuando hay un «enfrentamiento» cultural. De hecho, los japoneses creen que siguen haciendo ciertas cosas bien cuando, desde el exterior, lo interpretamos mal o con cierto reparo.

Uno de estos amigos residentes en Japón me pasó un artículo que enumeraba ciertas cosas que se consideran horriblemente hechas, planeadas o, simplemente, «WTF?!» en Japón. Él estaba de acuerdo con ellas y muchas más.

Ahora quiero compartirlas con vosotros. Empecemos:

Estrenos de nuevas películas en el cine

¡Mira! Esto tiene mucho que ver con España. Parece ser que los blockbusters que ya lo están petando en casi toda Europa y Norteamérica, tardarán unos cuantos meses más en llegar a las salas niponas.

Seamos abogados del diablo por una vez. Los derechos para adquirir la película antes de su estreno oficial en su país de origen, puede ser costoso y tardar su tiempo. Al adquirir la cinta los dobladores o los que se encargan de adaptar los subtítulos, se ponen manos a la obra para coincidir lo máximo posible en las fechas de estreno de la película en distintos puntos del planeta.

Bueno, teniendo esto en cuenta, es normal que se tarde, mínimo uno o dos meses más en estrenar la película en un país que necesite de doblaje o subtítulos (como es el caso de Japón o España sí o sí). Pero no entra en la cabeza de nadie que, mientras está saliendo ya en DVD o Blue-Ray en la mayoría de países, Japón lo traiga, por fin, a la gran pantalla.

Y no hablamos de cine eslovaco o turco sino de mainstreams, pelis taquilleras donde las haya, por ejemplo:

Django Desencadenado

EEUU: 25 de diciembre de 2012. Japón: 1 de marzo de 2013

Rompe Ralph

EEUU: 2 de noviembre de 2012. Japón: 23 de marzo de 2013

 

Fiestas que ni les van ni les vienen

Japón no es un país de tradición cristiana y, por mucho que digamos que somos lo más ateos del mundo, la Navidad sigue teniendo algún significado para muchos en Occidente (y no hablo del afán consumista). Por la misma trayectoria cultual y religiosa en este aspecto, en muchos países occidentales con tradición cristiana el día 25 es fiesta, en cambio, en Japón, es un día laboral como cualquier otro.

La noche del 24 de diciembre en Japón está hecha para tener una cita y ver la decoración de la Navidad falsa por las calles del centro. Podéis saber más de cómo «celebran» la Navidad los japoneses en este artículo que hice por esas fechas el año pasado.

Pero aquí es cuando viene el «WTF?!» generalizado que se haría cualquier occidental al ver que, la famosa cadena de pollo frito KFC (Kentucky Fried Chicken para los amigos), prepara una «deliciosa» cena de Navidad para que la disfrutes con tus colegas, tu novia o toda la familia. ¡Venga hombre! ¿Podría ser más ridículo? Vale que te apetezca un pollo frito un 24 o 25 de diciembre, pero de ahí a que lo llamen «comida de Navidad» hay un mundo…

Lo peor es que, cada vez, son más las cadenas de establecimientos de comida rápida que ofertan estos menús especiales para fechas como Navidad, San Valentín o Halloween.

 

¡Ni queso ni leches!

Foto de 1000thingsaboutjapan.blogspot.com.es

Yo no puedo sobrevivir en ningún sitio sin comer jamón serrano (si es ibérico mejor) y me costaría también mucho no poder comer queso. Al contrario de lo que pasaría en los súpers de Francia o España, en Japón, encontrarte un quesico curado, de estos redondos que nada más olerlo te comprabas el kilo si es necesario, no existe. O si existe, ve y búscalo a una tienda de exportación y dales un riñón a cambio.

Todo viene por la gastronomía tradicional japonesa. Antes de la «invasión» americana, la leche y productos lácteos derivados, apenas se consumían. Y parece ser que, aunque han pasado varios años, los japoneses siguen sin acostumbrarse a la leche o a los lácteos.

Creo que, de entre todas las cosas malas, ésta es la que más sufriría sin duda.

 

El alquiler

Foto de Kanpai Japan

Cuando vas a residir en Japón, normalmente, vas con lo puesto y poco más. No todo el mundo puede llegar, besar el santo y comprase un pisico en el centro. Por eso, lo más común, es alquilar un piso para permanecer los primeros meses o años de asentamiento.

Pero, ¡eh! Prepara el otro riñón que te queda si no has podido soportar vivir sin queso.

Si vas a alquilar un piso en Japón (y si es Tokio multiplicarlo por 3), atento:

  • Necesitas pagar el primer mes del alquiler, evidentemente.
  • Pagar el «Shikikin» o, lo que llamaríamos en español, la fianza.
  • El «págame por mi cara bonita» o, en japonés, 礼金 (reikin). Básicamente, es un dinero que le pagas al propietario para darle las «gracias» (礼) por alquilarte la casa. Y, ¡ah! Este dinero se da antes de poner un pie en tu nuevo hogar. Si no me equivoco son como unos dos meses de alquiler.
  • Gastos de gestión de la inmobiliaria. Bueno, esto creo que pasa en todos los países. En Japón suele ser un mes del alquiler.
  • Seguros contra incendios o terremotos. Normalmente, en España pagas, dentro del alquiler, la cuota de la comunidad y un seguro de continente (en la mayoría de los casos). En Japón estos seguros van aparte y tienes que elegir, al menos, uno de ellos por obligación antes de firmar el contrato de arrendamiento.

Hagamos cuentas pues. Si tenemos un piso que nos sale a 600 euros el alquiler sumamos:

  • El mes del alquiler: 600
  • Mes de fianza: 600
  • El pago «por tu cara bonita»: 1200
  • Gastos de gestión de la inmobiliaria: 600
  • Gastos del seguro al año: pongamos 300 si elegimos los dos.

En total, si quieres alquilar un piso en Japón, debes desembolsar un total de… ¡tachán! ¡TACHÁN!: 3300 euros.

Y claro, cuenta luego tener dinero para el resto de los meses, la comida, el transporte…

 

Burocracia

Foto de seetell.jp

Aquí no me voy a meter de lleno, ya que necesitaría 4 artículos más para hablar de todos los papeleos que necesitas en Japón hasta para respirar.

Lo único que hay que tener presente es que, si un japonés tiene que hacer una serie de papeleos, los del extranjero se multiplican por dos o, incluso, por tres.

Como veo que se está alargando demasiado este artículo y no pretendo aburriros, en el siguiente artículo os seguiré hablando de este tipo de cosas horribles o insufribles en Japón. También de algunas que me he encontrado yo como turista.

¿Y vosotros? ¿Qué sabéis o habéis sufrido personalmente en Japón que no tenga razón de ser?

Imagen de portada: agimag.co.uk