Yo ya sabía que los japoneses (una pequeña minoría, ojo) eran raros y que sus gustos a la hora de comprar diversos productos diferían un poco del resto de la gente. Digamos que, para lo que nosotros parece depravado y anormal, para ellos parece ser motivo de ventas y bagaje de nuevas ideas para sacar productos cada vez más bizarros.

La gente se echaba las manos a la cabeza cuando se enteraron de que, los japoneses (y no tan japoneses… ejem) compraban (a muy buen precio) braguitas de chicas usadas, sobre todo de colegialas. Aunque es realmente asqueroso, si se piensa detenidamente, no están haciendo daño a nadie. La chica se lucra de sus braguitas y, el comprador, digamos que está cubriendo una parafilia sin que nadie salga perjudicado.

Recientemente, la estrafalaria y archiconocida Lady GaGa, sacaba al mercado un perfume que presumía de tener olor a sangre y aromas que incitaban a tener relaciones sexuales como conejos. Más allá de los diversos rumores que se organizaron alrededor del perfume FAME de GaGa, la fragancia, lo único raro que tiene, es que es negro y que, al pulverizarlo en la piel, se vuelve transparente. Y parece ser que es a causa de la belladona.

Me ha venido a la mente esto del perfume porque, lo que os traigo, son diferentes «aromas» que, con mucha imaginación y público dispuesto a comprarlo, puedes crear un imperio. El ejemplo de FAME me ayuda a poneros en la situación de lo que pueden causar las falsas apariencias, un packaging apañado y, por supuesto, un marketing bien enfocado al público al que va dirigido.

 

Aroma de pis de colegiala

Sí, amigos, aroma de pis de colegiala o eso es lo que dice la marca que comercializa estos «curiosos» aromas o aceites provenientes de los sitios más recónditos del ser humano. La marca en cuestión es Tamatoys, famosa por sus productos para adultos con cierta inclinación por los chicos jóvenes guapos y las colegialas.

Pero esperad, que hay más:

Aroma a piernas de «Hermana mayor»

Aroma a axila de colegiala

Y, por supuesto:

Aroma a… en fin:

 

Aunque, lo que más me ha sorprendido de todas las supuestas «fragancias» de Tamatoys es ésta, sin duda alguna:

Aroma de ano de niño

Vuelvo a repetir que, los compradores de estos productos que, ojo, también se comercializan fuera del mercado nipón, son una pequeña minoría que, por desgracia, tienen curiosas parafilias o gustos que sobrepasan el límite de lo legal y, por supuesto, moral. Por tanto, en ningún momento pongo a todos los japoneses dentro de un mismo saco y los tacho de pervertidos. No obstante,  sí ostentan uno de los mercados que más se acercan al terreno de la pedofilia, aunque no estén cometiendo ningún delito directamente.

Aunque no me entra en la cabeza que la gente le guste este tipo de productos y, peor, disfrute con ellos, lo que realmente no puedo creer es que se puedan diseñar estos olores de manera artificial, meterlos en un bote y, ¡hala! a venderlos como churros.

Pero almas de cántaro… ¡¿CÓMO SE PUEDE SACAR EL OLOR DE UNAS PIERNAS?! Por poner un ejemplo. Y es que, la propia marca, Tomatoys, jura y perjura que sus «aromas» son reales y mantienen todo el «frescor» como si tuvieses a la chica o chico en cuestión y olieras estas diferentes partes o desechos (lo digo por el pis).

El perfume de Lady GaGa y su bulo sobre que si contenía sangre u olía a saber qué no tiene ni punto de comparación con la sarta de mentiras de esta marca de productos para adultos. No me creo que saquen el pis de las chicas, ni se pongan a oler sobacos de colegiala para, al menos, intentar potenciar ese olor y crearlo artificialmente. Y en el caso de que puedan fabricarlo  no sé qué hacen dedicándose a este tipo de negocio cuando, en el terreno de la química, tendrían un puesto más que asegurado.

Señoras y señores, como bien dice mi tía cuando aparecen estas cosas o nos encontramos con este tipo de gente no queda más remedio que decir: «está en el mundo porque tiene que haber de tó».

Por cierto, ¡gracias a @ForoMB que me informó de que había más productos cuando descubrí lo del pis de colegiala y lo twitteé!